CAMUFLAJE Y SUS VARIADADES
Antes de entrar de lleno en el establecimiento del significado del término camuflaje, tenemos que proceder a descubrir su origen etimológico. En este caso, podemos decir que se trata de una palabra que deriva del francés, concretamente de “camouflage”. Este vocablo se utiliza para referirse a la acción de ocultar material de guerra o bien a tropas con el claro propósito de engañar al enemigo.
Camuflaje animal: los reyes del despiste
En el reino animal el riesgo de servir como alimento a otro ser vivo es muy alto, y por ello las especies desarrollan distintos mecanismos para no ser depredados por sus compañeros de hábitat. Hay quienes desarrollan una fuerte musculatura que les permite huir rápidamente, otros poseen partes duras bajo las que poder esconderse, y otros, los más originales sin duda, se sirven de distintas técnicas de camuflaje para pasar desapercibidos y poder sobrevivir en un ambiente tan hostil.
La técnica de camuflaje en el reino animal se conoce como “mimetismo“, y son muchos los seres vivos que la utilizan para fundirse con el entorno y no ser descubiertos por sus depredadores. Sin embargo, esta técnica es especialmente utilizada por insectos, así encontramos por ejemplo los insectos palo y los insectos hoja que se integran perfectamente con la vegetación evitando ser vistos por las aves, uno de sus depredadores más importantes.

Otros insectos que se sirven de estos trucos son las mariposas, las cuales en muchas ocasiones, presentan en la parte posterior de sus alas una mancha redondeada que simula ser un ojo de un animal más grande, lo cual despista al depredador, permitiendo a la presa tener unos segundos más para escapar. También encontramos especialistas del camuflaje entre las salamandras y los geckos, que suelen adoptar coloraciones parduzcas para confundirse con los troncos de los árboles.

Existe una variante del camuflaje tradicional que se conoce como “mimetismo batesiano” en honor a Henry Walter Bates, el primer científico que se encargo de estudiarlo. Este tipo de mimetismo consiste en que, en vez de camuflarse con el entorno, las especies imitan la coloración y el aspecto de otras especies que son más peligrosas o tóxicas, o incluso que poseen mal sabor. Así, los depredadores evitarán arriesgarse a consumirlas, viéndose notablemente favorecida la supervivencia de la especie.

El ejemplo clásico de esta técnica lo encontramos en la llamada, y con razón, falsa coral, una serpiente no venenosa que imita la coloración de las corales verdaderas que sí son tóxicas. Algunas especies de moscas también usan esta técnica, simulando el aspecto y coloración de las abejas para evitar ser depredadas.
Sin embargo, no todas las especies utilizan estos trucos para escapar de sus depredadores, así por ejemplo, existe una especie de orquídea, conocida comúnmente como “orquídea abeja” que posee en su pétalo central, que es más grande, coloraciones y formas que simulan una abeja hembra posada, de manera que los machos se sienten atraídos, posándose en la flor y ayudando así a la polinización.

El mimetismo es una habilidad que ciertos seres vivos poseen para asemejarse a otros organismos (con los que no guarda relación) y a su propio entorno para obtener alguna ventaja funcional.
El objetivo del mimetismo es engañar a los sentidos de los otros animales que conviven en el mismo hábitat, induciendo en ellos una determinada conducta. Los casos más conocidos afectan a la percepción visual, pero también hay ejemplos de mimetismo auditivo, olfativo o táctil.
Probablemente el ejemplo más popular es el del camaleón, cuyos colores de la piel cambian según el entorno donde se desplace. Aunque algunos científicos consideran que no es un verdadero mimetismo sino una coloración críptica.
Mimetismo y cripsis
El objetivo del mimetismo puede ser la cripsis (camuflaje) pero, aunque muchos de los mejores ejemplos lo son a la vez de ambos fenómenos, no deben confundirse ambos conceptos. La diferencia radica en que en el mimetismo un ser vivo se asemeja a otros de su entorno y en la cripsis el ser vivo se asemeja al propio entorno donde vive. Ambos sirven para asegurar su supervivencia.
Muchos ortópteros (orden Orthoptera y algunos fásmidos (orden Phasmatodea) tropicales parecen hojas, lo mismo que algunas mariposas; el aspecto típico de los Phasmatodea (insectos palo) es el de una ramita o paja. Las orugas de las mariposas de la familia geométridos se posan con el cuerpo rígido adoptando el aspecto de una pequeña rama o pecíolo foliar seco.

Automimetismo
Es una forma de mimetismo en el que la parte del cuerpo de un animal se mimetiza con otra que resulta más vulnerable, para así desviar el ataque de los predadores hacia las partes menos vulnerables del cuerpo, y así pudiendo escapar y sobrevivir. Los ejemplos más claros lo dan ciertas especies de mariposas y peces que presentan manchas en forma de ojos u ocelos en las alas y la cola, respectivamente, que asemejan la cabeza del animal, la parte más vulnerable y donde sus predadores tienden a atacar. Como estas partes son menos vulnerables que la cabeza, el animal puede escapar y sobrevivir.
No obstante, este mimetismo no ha sido muy probado, ya que una cosa es el observador humano, y otra cosa es la vista de ciertos depredadores que pueden percibir la luz ultravioleta.
Es por tanto, que otros científicos creen que la verdadera función de los ocelos en las mariposas y peces es la de imitar los ojos de otros animales que resultan más peligrosos tanto para el depredador como para la presa, para así asustar al depredador. En este caso, sería un ejemplo de mimetismo que puede ser del tipo mülleriano o batesiano.
Otro ejemplo claro lo ofrecen ciertas especies de reptiles escamosos, en particular anfisbenios y ciertos lagartos, donde la cola del animal simula ser otra cabeza.
Mimetismo batesiano
Henry Walter Bates observó que en ocasiones una especie inofensiva se asemejaba a otra peligrosa o repugnante y que con esto conseguía eludir la acción de los depredadores. Se llama mimetismo batesiano a este fenómeno. Es el que observamos, por ejemplo, en el caso de las moscas (de las familias Syrphidae y Bombyliidae) cuyo aspecto emula el de abejas y avispas. En el grupo de los vertebrados existe un grupo de serpientes de coral, muy venenosas, imitadas en la composición de sus colores por una falsa coral totalmente inofensiva.
Mimetismo mulleriano
Se llama círculo mulleriano al conjunto de especies que comparten los mismos signos de reconocimiento.
Ophrys speculum es una de las muchas especies mediterráneas de este género que imitan el aspecto de una abeja a los ojos de un macho. La mancha azul evoca el reflejo del cielo sobre las alas paralelas.
En 1879 Fritz Müller hizo notar que los animales miméticos a menudo coinciden en la propiedad que los defiende frente a los depredadores, por ejemplo: el mal sabor. La razón es que de esta manera “educan” al depredador joven; puesto que éste no elude de manera innata a estas presas. Al ser semejantes, el depredador sólo debe probar una para aprender a rechazarlas a todas. Pero si dos especies, igualmente coloreadas y desagradables, tienen una semejanza entre sí, morirían menos animales de cada una de ellas que si el predador tuviera que aprender a distinguir entre dos coloraciones distintas. Otra diferencia con el mimetismo batesiano es que, al ser todas las especies igualmente desagradables, también son igualmente numerosas.
Ophrys speculum es una de las muchas especies mediterráneas de este género que imitan el aspecto de una abeja a los ojos de un macho. La mancha azul evoca el reflejo del cielo sobre las alas paralelas.
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